Reportaje

 ¿Qué está pasando con el periodismo?


Uno de los asuntos que más preocupa a los jóvenes de la actualidad es su futuro laboral. El porcentaje de estudiantes que sabe qué va a ser de ellos de aquí a dentro de unos años es mínimo, prácticamente inexistente.

La situación ya era muy complicada desde hace varios años y, desde luego, la pandemia del Covid-19 no ha ayudado nada a mejorar la situación del mercado laboral ni las condiciones de los trabajadores.

El mundo no para de cambiar, y son muchos los estudios que determinan que las personas que hoy en día son jóvenes vivirán peor que sus padres. Esto no quiere decir que todo vaya a ser ruina y pobreza, pero sí que encontrar un trabajo, tener un buen sueldo, formar una familia, o tener una buena casa será más difícil que en la segunda mitad del siglo pasado.

Uno de los sectores donde más se ha complicado la situación es en el periodismo, que se ha visto muy afectado por la crisis económica, que desde su comienzo en 2008 provocó muchos despidos en las redacciones e incluso el cierre de medios de comunicación.


Jóvenes periodistas preocupados por su futuro en la Facultad de Ciencias de la Información de la UCM


Del 2008 al 2015 en España cerraron 375 medios de comunicación y desaparecieron 12200 empleos del sector, la mayoría de la televisión.

Los salarios que se cobran en el ámbito de la comunicación también han hecho que todo cambie considerablemente para las empresas y los empleados. En la actualidad un periodista no solamente tiene que lidiar con que es difícil encontrar puestos de trabajo en su profesión, sino que además estos están mal pagados en la mayoría de los casos.

“Ni siquiera empecé un máster al acabar la carrera porque creía que no iba a valer para nada, además no me apetece mucho si voy a cobrar una miseria. Un día un amigo me habló de las criptomonedas y ahora me dedico a ello, aunque no descarto trabajar de periodista porque es lo que realmente me gusta”, comenta Ángel Juárez, un joven que se licenció en periodismo por la Universidad Complutense el año pasado, pero ha preferido triunfar dedicándose a la inversión en internet, aunque algunos de sus compañeros le acusan de ser un poco “fantasma”.

Otro factor que ha influido en el panorama periodístico es el gran crecimiento de las tecnologías de la información y la comunicación, que han obligado a las empresas de la información a tener que cambiar y reinventarse para seguir llegando a la gente, que poco a poco ha ido sustituyendo el periódico, la televisión y la radio por la prensa digital.

Antes de que se produjera la expansión digital la industria de la información era la única que disponía de la tecnología que permitía distribuir la información de lo que había sucedido a través de periódicos, programas de televisión, de radio, etc.

Sin embargo, en la actualidad las noticias se distribuyen muy poco tiempo después de que se produzcan ya que cualquier evento noticiable se filtra a través de una gran red formada por conexiones sociales.

Cualquier persona con acceso a internet puede publicar una noticia y conseguir que llegue a mucha gente si esta se hace “viral”.

Actualmente todos tenemos a mano un dispositivo móvil que puede utilizarse para grabar o escribir rápidamente sobre un hecho que cumpla los criterios necesarios para convertirse en noticia. Esto se traduce en que cualquiera puede cooperar con la divulgación de información sobre lo que sucede.

En primera instancia puede parecer que estos avances tecnológicos son muy buenos a la hora de contribuir al crecimiento de la libertad de expresión y de prensa, sin embargo, el que cualquiera pueda difundir un documento y que este llegue a millones de personas supone muchos riesgos, ya que muchas veces se difunde información sin contrastar fuentes, manipulada o incluso falsa.

Todos estos cambios que se han producido gracias a la revolución digital han tenido consecuencias directas, no solo en los periodistas, sino también en los editores o fotógrafos, ya que ha disminuido enormemente las posibilidades de trabajar en un medio tal y como lo conocíamos hasta hace unos años. “Me costó mucho encontrar trabajo de lo mío, en la universidad nos decían que estaba complicado, pero nunca pensé que tanto”, comenta Pablo Jaldo, profesional en las cámaras y en edición de vídeo.

El avance de internet también ha provocado que muchos de los que se han hecho famosos por el fenómeno influencer en algunas ocasiones hayan eclipsado a los periodistas porque son capaces de llegar a mucha más gente. Ya se han visto casos de futbolistas de élite que prefieren conceder una entrevista a un youtuber en lugar de a un periodista.

Sara García, licenciada en periodismo, quiere conseguir llegar a la gente a través de las redes sociales, aunque su verdadero sueño es ser periodista: “Estoy empezando en las redes sociales, tengo 2000 seguidores, y en mis ratos libres hago periodismo”.

Los periodistas ya no son solamente un medio de difusión, ahora también se baraja otras opciones, como la de que sean generadores de información, líderes de opinión, verificadores de noticias, etc.

“En la universidad se deben seguir cambiando las cosas porque a los periodistas del futuro nos enseñan con los libros del pasado”, denuncia Llorenç Julià, que consiguió graduarse en periodismo recientemente a pesar de haber empeorado mucho su salud física y mental desde que empezó la carrera debido al estrés y la ansiedad que esta le producía.


Llorenç Julià entrevistando a una deportista de élite en la elaboración de un reportaje



Con el paso de los años la prensa también ha ido perdiendo mucha audiencia, además de credibilidad y prestigio, debido a la corriente sensacionalista que ha ido adquiriendo con el paso de los años.

En los medios de comunicación se lleva mucho tiempo quitando protagonismo a la información realmente importante para dárselo a aquella que tiene un componente que excita el morbo de la gente y el aplauso fácil, con el objetivo de que más gente consuma el contenido del medio que lo publica y así este logre obtener mayor beneficio económico.

El panorama informativo vigente también está prácticamente repleto de medios de comunicación con una línea editorial muy marcada que demuestra que se dirigen a una audiencia con unas determinadas ideas políticas en lugar de a una audiencia que quiere informarse.

“En España o eres de unos o de otros, si no te llaman cobarde”, comenta Alejandro Lafuente, periodista que se confiesa “un fan de todo lo relacionado con España, un patriota de los que ya no quedan”.


Alejandro Lafuente hablando con redacción en una conexión en directo



Está claro que el mundo está cambiando desde hace más de una década, y el periodismo ha tenido que ir evolucionando para no quedarse atrás y seguir cerca de la audiencia. El panorama actual es muy diferente, y los periodistas deben cambiar su estrategia para llegar a la gente. Actualmente la herramienta más poderosa que tienen los periodistas es su creatividad y las innovaciones que realiza para llegar a cada vez más gente.


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